Tres modas que veremos después del cloud

Artículo realizado por Pablo Villalba, fundador de Teambox.

Ya hace unos años que venimos oyendo sobre la transición al cloud. A día de hoy, creo que podemos decir que es una realidad en la que vivimos: La mayoría del software que utilizamos se conecta con la nube, de una forma u otra, y usamos otros servicios puramente a través de la web. Ahora es un buen momento de dar un paso atrás y mirar la fotografía completa. ¿De dónde venimos, y dónde estamos? Hay mucho que aprender de la evolución que ha tenido la informática.

Breve historia de la informática

Volvamos a la década de los 80. La mayoría del mundo aún no ha oído hablar de un ordenador. Fabricantes como IBM nos enseñan a vender hardware. El equipo físico y su capacidad de cálculo son el mayor valor, y el software existe como un caso de uso del sistema. Un ordenador es simplemente una pieza más de equipamiento industrial, la pieza más compleja y flexible diseñada hasta ahora.

Conforme los equipos se estandarizan, el hardware empieza a ser intercambiable. Con esto ya es posible diseñar software que funcionará en diferentes equipos, y los sistemas operativos posibilitan crear aplicaciones que funcionarán en toda una gama de PCs. Con algo de tiempo entramos en la era Microsoft, donde el sistema operativo y sus aplicaciones son el valor principal. Estamos en los noventa.

Las aplicaciones nos permiten crear contenido: documentos Word o Excel, imágenes, bases de datos o libros. En la era del software, el modelo de negocio está en vender las herramientas para estos contenidos. Pero también empieza un periodo en el que Internet empieza a ser capaz de más cosas: Comienza la venta online, y las webs más básicas empiezan a demostrar que es posible hacer software vía web. Con esto nacen las primeras aplicaciones web. Hemos sobrevivido al efecto 2000, y empieza una época interesante para el software.

Con el software-as-a-service y el cloud computing, el software ya no se compra: se alquila. Los costes de licencias se convierten ahora en pagos mensuales, y empresas como Salesforce demuestran que es posible vender millones de dólares sin instalar un solo programa. El hardware ya es una commodity, y el software tradicional está pasando a ser una herramienta para acceder a nuestras aplicaciones web. Nos acercamos al 2010, y en el lado del consumidor las redes sociales y juegos online son ya una realidad cotidiana. El sistema operativo ya no es importante: Es suficiente con tener un explorador web para utilizar cualquier software online.

La mayoría del software cloud se centra en herramientas que nos permiten compartir ficheros que hemos creado en nuestros PCs: Fotografías en flickr, ficheros en Dropbox, vídeo en Youtube. Compartimos online, pero el contenido aún no se genera online.

El negocio era el hardware con el que crear contenido, hasta que fue reemplazable. El negocio pasó a ser el sistema operativo con el que crear contenido, hasta que fue reemplazable. Después pagamos por aplicaciones web donde compartir contenidos que creamos con software. ¿Qué es lo próximo? Producir contenidos online.

La era post-PC

Si el software cloud nos permite compartir documentos online, el software post-PC es para producir contenido online.

Esto que nos puede parecer lejano es ya una realidad para muchos:

– Google Docs nos permite crear y editar documentos desde cualquier dispositivo.
– Instagram nos permite compartir fotos desde nuestro móvil, sin pasar por el PC.

  • Sliderocket y Prezi permiten crear y compartir presentaciones desde un navegador web.

– Salesforce permite hacer seguimiento de contactos y oportunidades comerciales en la web.
– Teambox nos permite compartir y delegar tareas en nuestra empresa.
– Evernote ofrece crear notas en la nube, sincronizadas a través de tus dispositivos.
– Facebook y Twitter nos mantienen en contacto con nuestros amigos desde cualquier dispositivo.
– Google Apps ofrece calendarios compartidos con diferentes usuarios, accesibles desde dispositivos móviles.
– Apple está preparando su oferta iCloud para sincronizar datos a través de dispositivos.

La historia se repite. Hace unos años, los fabricantes de móviles trataban de fabricar el mejor dispositivo: más procesador, más capacidad, mejor cámara. Ahora trabajan en crear un sistema mejor donde crear y compartir contenido. El centro de nuestro universo ya no es el PC, es nuestra identidad digital y nuestros contenidos.

Estos cambios nos traerán tres tendencias en los siguientes años:

1. Dispositivos intercambiables

En un mundo donde los datos ya no viven en el dispositivo, nuestro PC, móvil o tablet se convierte meramente en una herramienta para trabajar con ellos. Esto hará que los fabricantes busquen diferenciarse a través de la experiencia de usuario y ofreciendo integraciones profundas con estos contenidos. Esta moda la empezamos a ver en algunos modelos de Android que traen sus mejoras y aplicaciones por defecto. Apple ofrece integrarse con su ecosistema de contenidos iTunes y con sus Mac. Ahora que es más fácil que nunca cambiar de dispositivo, los fabricantes buscarán nuevas razones para diferenciar sus productos.

2. Modelos de negocio construidos alrededor del contenido

El modelo de distribución pasará de ser por licencia a tener versiones freemium, donde el software es gratuito pero se monetiza en el uso de los contenidos. Los modelos serán distintos según se vaya al usuario personal o a la compañía, pero veremos mucho más “free”.

En el caso de Evernote, el software es gratuito y sólo pagamos por almacenar documentos por encima de cierta capacidad. Para Teambox decidimos dar una versión gratuita permisiva que permite a cualquiera gestionar sus proyectos, y ofrecemos versiones de pago que algunos clientes usan para miles de proyectos simultáneos. Google Apps limita el número de usuarios por organización para establecer cuáles tienen acceso a las funcionalidades de pago. Las empresas buscarán ser proveedores de las herramientas para manipular estos documentos, y obtener ingresos recurrentes de sus usuarios activos.

3. Barreras a la compatibilidad

Con la web ha llegado el fin de la guerra de compatibilidad entre Windows, Mac y Linux. Ya no es problema abrir una imagen o vídeo desde cualquier sistema operativo. Sin embargo, las nuevas soluciones post-PC traen nuevos tipos de contenido y metadatos. Aunque las APIs posibilitan consumir estos datos desde más sitios, la evolución de los datos es distinta para cada herramientas y planteará más y más problemas a la portabilidad de datos.

Conforme herramientas como Salesforce extienden sus modelos con datos, también hacen más difícil exportar esto a otras herramientas similares. En un entorno donde el negocio se produce por tener los datos en un servicio, los proveedores tendrán un interés en dificultar la portabilidad de contenidos. Con este problema saldrán consultores o soluciones para ayudar a portar estos datos, que nos devolverán a la época de comprar aplicaciones para convertir vídeos de un formato a otro.

Conclusiones

Después del cloud estamos entrando en una era donde lo más importante es el dominio de los datos. Como resultado, tendremos grandes ventajas en movilidad y nuevas ofertas de aplicaciones. Sin embargo, será un tiempo de cambio en el que usuarios y empresas tendrán que aprender a adaptarse.

Pablo Villalba es el fundador de Teambox, una aplicación para la gestión de proyectos social que cuenta con 100.000 usuarios de alrededor del mundo

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